sábado, 24 de septiembre de 9707

Bienvenidos

La fiera a ti corre veloz, ardiendo en ira
y amenazando mira
el rojo velo al viento suspendido;
da tremendo bramido
como el toro de Fálaris ardiente;
hácese atrás, resopla, cabecea,
eriza la ancha frente
la tierra escarba y larga cola ondea.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Hicieron lo que pudieron

Difícil y dura tarde para los diestros, con la corrida de Pedraza de Yeltes. Una corrida mansa, con volumen que hizo pasar fatigas a todos los actuantes. ¡ Que volteretón se llevó Fonseca en el cuarto !  que buena estocada recetó en el primero, por la que saludó desde el tercio, en contraposición con el mal uso que hizo de los aceros en el cuarto. Le avisaron por dos veces. 
Molina pechó con el toro de la coñá en quinto lugar. Derribó con violencia al picador, saliendo suelto y rematando el castigo el de puerta en chiqueros. Revolcó al tercero, Víctor Manuel Martínez, pegó arreones, salía con la cara alta en la muleta. Poco se le puede pedir al matador, que estuvo valiente y mató de una estocada, siendo avisado. El segundo de la tarde, solo tuvo presencia, como todos sus hermanos.
Jarocho se encontró con un tercero que parecíó bravo, aunque se perdiera tiempo en ponerle en suerte, intentando que embistiera al jaco. La cuadrilla dio un mitin con los palos. Muy valiente, sacó una buena serie con la zurda en los medios, pero quizás equivocara terrenos, ¿porqué no cerró al toro en las rayas?, e hizo mal la suerte de matar. Peor mató al sexto, con un sartenazo, tras otra buena seríe de naturales. En este destacó Juan Melgar, siendo el único picador que se llevó una ovación.
Faltó "Brigadier" y demasiado hicieron los matadores con pasaportar el manso encierro que les enviaron.  
   

martes, 26 de mayo de 2026

Presentación y despedida.



En la tercera novillada del ciclo, se dio la tercera salida por la puerta grande de un novillero que se presentaba en Madrid y que toma la alternativa próximamente, con lo cual cuando vuelva a Madrid ya será en condición de matador. Y estuvo en novillero desde que se lio el capote de paseo. Su labor gozó de los parabienes de la afición, que le aplaudió durante todo su trasteo y que solo le recriminó la defectuosa colocación del estoque. Valiente, entregado y con la colaboración de Babieco, gran novillo del Conde de Mayalde, al que se concedió la vuelta póstuma. Y aquí hay algo que no cuadra. Esto es Madrid, ¿ cómo se pueden conceder dos orejas tras un bajonazo?  Y acto seguido sacar el pañuelo azul para conceder la vuelta al novillo, sin valorar en ningún momento su pelea en el caballo. La calentura que puede llevar a los tendidos a pedir el oro y el moro, debe de tener el contrapeso del presidente para medir y valorar esas concesiones. No basta con matar a la primera, sino como se ha ejecutado la suerte y a dónde ha viajado la espada, como no basta con que el novillo haya sido una máquina de embestir con todas las garantías, para que el torero logre el triunfo. 
Bajó el tono en el sexto, Julio Méndez al que recibió a porta gayola y estuvo animoso y con ganas pero ni el novillo fue el tercero ni su colocación la misma. Desearle una feliz alternativa y aquí se le espera para que reedite lo hecho como novillero.
El mejicano Osornio tiene detalles de torero de clase y hecho pero en el primero no estuvo y en el cuarto no remató, lo que en algún momento dejo entrever. Mal con la espada  escuchó un aviso y saludó desde el tercio. A Montaldo se le notó que le falta rodaje. Que antiestético queda el que se desprenda de la muleta en el momento del embroque. Las tres entradas que realizó con el estoque repitió la misma acción. Horrorosa tarde de los de aúpa, ¡ Que mal picaron!
La novillada estuvo bien presentada siendo prontos en los jacos y persiguiendo en banderillas, y fueron aplaudidos en el arrastre cuatro de los seis  además del de la vuelta. La peor entrada del ciclo y calor, mucho calor. 

lunes, 25 de mayo de 2026

Como un pan sin sal

 Tarde muy calurosa en Madrid, tarde de expectación o por lo menos de esperanza con la composición de un cartel que era de los que la afición apunta como uno de esos que no hay que perderse.  Bueno, pues sin llegar a la decepción, salimos algo tocados con el juego de los toros de Alcurrucén. Nobles, bien presentados salvo el tercero, no destacaron por nada mas que por la sosería que pasearon por la plaza. 
 También pasa factura, la falta de medida en los trasteos de los matadores. No puede ser que los tres fueran avisados, sin ningún motivo, cuando desde el tendido se les está pidiendo que abrevien, que está todo visto y ellos erre que erre. No es solo hoy, lo llevamos sufriendo desde tiempo ha, pero les da igual. Y otro asunto que se está poniendo de moda es pedir el cambio de tercio desmonterandose y haciendo el gesto al palco. ¡ Algo tendrán que hacer los alguacilillos! Estamos en Madrid, y no estaría de mas,  por si se les ha olvidado, que el delegado de la autoridad avisara a los diestros de lo que se debe de hacer. 
Le dio una oreja a David de Miranda, el señor presidente, tras un bajonazo curioso. En este toro hubo un tercio de quites de los que no se ven. Víctor Hernández, y  David de Miranda alternaron, con  saltilleras, chicuelinas, tafalleras, gaoneras, con la magnanimidad del onubense que dejó repetir  al madrileño. El comienzo de la faena con unos estatuarios fue lo mas aplaudido. 
Fortes dio una buena serie con la izquierda en el que abría plaza, pero se acabó pronto y mató mal, como en el cuarto y Víctor Hernández lo intentó con valentía ante el tercero, al que no se picó, y brindó al público el sexto que también se acabó rápido. Todos mataron a la última y eran ya las diez menos veinte cuando bajabamos la escalera para coger la calle Alcalá.

viernes, 22 de mayo de 2026

La que lía un buen toro



Este fue el cuarto toro de la tarde, de la ganadería de Victoriano del Rio, con el que enloqueció la plaza.
 ¡ Que manera de embestir a la muleta de Castella ! Fijeza, tranco, emoción fueron tres de las características que le adornaron. Perdió las manos tras la primera vara y en la segunda se metió debajo del caballo, en banderillas se fue a Chacón con prontitud y nobleza, dejando ver lo que podía dar de si. Y así lo debió de ver su matador, que se fue a los medios y calcó la faena que tantas salidas por la puerta grande le ha dado. Distancia y al centro del anillo con la emoción que tiene la embestida, al pasárselo tan cerca. Ligazón y mas ligazón como el arma mas eficaz para enardecer las masas, aunque en algún momento la colocación de la muleta no fuera la idónea, ni la del diestro la mas oportuna. A todo le podía la embestida y la sucesión de pases enhebrados, unos tras otros sin solución de continuidad. Alargó mucho la faena, y la espada y sobre todo el descabello se llevaron el triunfo, que sin duda ninguna tenía.  A punto estuvo de escuchar los tres avisos como ayer le pasó a Aguado. Hizo un gesto de agradecimiento al toro en el arrastre, y se pegó un paseo por el anillo. ¿ Era toro de vuelta al ruedo? Al conocimiento y gusto de cada uno lo dejo, que no tengo ganas de discutir. 
Poco mas dio de si la grandona y pesada corrida del ganadero de Guadalix. Nobles, no hicieron ruido, como  De Justo y Rufo que pasaron por aquí, El sexto, que se enceló en el caballo, siendo muy mal picado, metía la cabeza muy bien en los primeros muletazos de el toledano, pero luego debieron de discutir y no hubo boda. Emilio de Justo, saludó con protestas en el segundo, que salía con la cara arriba en la muleta y silenciado en el quinto, con otros dos avisos en el esportón. 

 





jueves, 21 de mayo de 2026

Salimos negros y no del sol

Tuvo que llegar el jueves con la corrida de toreros artistas y ganadería de las escogidas por estas figuritas de papel, para que saltara la vergúenza, o mejor dicho, su falta. Los datos fríos dirían esto; Seis toros pitados  al aparecer por chiqueros (presentación) y pitados en el arrastre (juego), de los cuales dos fueron sobreros y gozaron de los mismos favores. Aplaudieron al tercero, que casualmente fue devuelto al no poder estoquearlo  en tiempo y hora Pablo Aguado. Vamos que le dieron los tres avisos tras perseguir al toro por las tablas de la plaza y ser incapaz de rematarle. Los matadores fueron silenciados salvo el ya mentado Aguado que escuchó pitos. Manzanares con una de sus ganaderías de cabecera, la del Puerto de San Lorenzo, dejó ver que se quiere retirar. Su peor versión tiene que estar cerca de lo que hoy mostró en Madrid. Y Juan Ortega, acabó su feria, de puntillas. Alguien tendrá que explicar el porque de las cosas, desde la óptica de la empresa, como la elección de la corrida, la composición del cartel, principalmente para evitar que se repita este descalzaperros. Las almohadillas que acompañaron la salida de los matadores, fueron pocas para lo que aburrieron los tres . Verdaderamente infumable, con otro lleno de No hay billetes y mucho calor 

miércoles, 20 de mayo de 2026

Aburrimiento

Miércoles 20 de mayo de 2026. Apretó el calor en la piedra, en el festejo con menos espectadores en lo que va de feria. 
Y nos aburrimos con el poco juego de los toros. Quizás fuera este el menos malo de la corrida, junto con el tercero y por esa razón pudo saludar Venegas desde el tercio, tras una buena serie con la izquierda. Se lidió en primer lugar y fue aplaudido en el arrastre. El cuarto fue un prenda con un pitón izquierdo de aviesas intenciones, al que Iván García banderilleó con lucidez. El lote de Juan Leal, estuvo compuesto por un toro corretón de Saltillo, que no se paró en ningún momento y que salía de los medios muletazos, con la cara arriba y muy distraído, a su bola, yendo a doblar a chiqueros. El quinto, remendó el encierro titular, de Couto de Fornilhos tuvo similares defectos, manseó en el caballo, fue difícil en el segundo tercio y el matador aburrió en una faena larga escuchando un aviso.  Juan de Castilla brindó al público, y se fue de rodillas a los medios. Le tropezó la muleta en ocasiones y de una buena estocada se lo dejó a los mulilleros, que hoy no tuvieron que escuchar lo de peseteros. En el sexto al que puso una buena vara Teo Caballero y lidió Cervantes con categoría, no se confió ante la pegajosidad  de la que hizo gala en la muleta.