jueves, 4 de junio de 2026

Espeluznante



En el sexto ocurrió un milagro. Difícil de explicar a los que no lo vieron. Al recibir a este "Versado" Víctor Hernández, valiente por demás, fue levantado por los aires y arrastrado hasta los medios prendido de la chaquetilla, a la que no creo que ningún sastre le pueda realizar ninguna compostura. Bueno, pues se levantó el tío como si nada, y volvió a la cara del toro. En el tercio de muleta, agarró los trebejos, se fue para el siete, y tras unos muletazos, volvió a ser prendido, con la suerte de que solo fue el chaleco. Continuó jugándosela y mató mal, siendo avisado. Este torero tiene valor para regalar y se pone en unos terrenos, en que el ay no se puede reprimir. En el tercero pegó cinco muletazos sin enmendarse de categoría, y luego con la izquierda, perdió el engaño ante un toro que rápidamente se quedó sin recorrido. Este toro del susto, cinqueño pasado, perteneció a la ganadería de Santiago Domecq, como el quinto, una lámina de La Lidia. Ambos completaron la anunciada corrida de Jandilla  

Emilio de Justo, se lio a dar muletazos en el cuarto, acompañando embestidas sin mando, a un toro protestado, al que apenas se picó. La espada fue trasera y caída. Como en el primero, los descabellos parecían no tener final y en los dos que le correspondieron escuchó los dos avisos.  Y Borja Jiménez, no se acopló con ninguno de los del lote, en el segundo le molestó el aire y acabo en el cinco, igual que con el precioso quinto, con el que pareció acelerado, y por debajo de las condiciones que se intuían desde el tendido. Todo lo que ocurrió hoy en la plaza de Las Ventas estuvo condicionado por la valentía y la suerte de Víctor Hernández.








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